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El sector cafetalero incrementó en 85% la captación de divisas

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El área de producción de café en Honduras mostró un significativo incremento durante los primeros seis meses del año, al reportar un 85 % más en ingresos obtenidos por las exportaciones, en comparación con igual intervalo del año pasado. Este crecimiento se debe principalmente al aumento en los precios del café a nivel mundial y a una mayor demanda en los mercados internacionales, lo cual ha tenido un impacto favorable en la economía del país.

Según datos oficiales del Instituto Hondureño del Café (IHCAFÉ), entre el inicio de la actual cosecha y el mes de junio, las exportaciones alcanzaron un valor aproximado de 385.8 millones de dólares, en contraste con los 208.5 millones generados en igual periodo del ciclo anterior. El volumen exportado también mostró un crecimiento importante, con más de 2.2 millones de quintales colocados en el mercado internacional.

Los precios internacionales han sido determinantes en este repunte. El quintal de café ha llegado a superar los 220 dólares en los principales mercados bursátiles, impulsado por una combinación de factores climáticos, tensiones logísticas globales y una demanda sostenida por parte de países consumidores como Alemania, Estados Unidos, Bélgica, Italia y Francia, los cinco principales destinos del café hondureño.

En lo que respecta a la producción, el rubro del café ha conseguido una recuperación sostenida luego de años complicados por la roya, los elevados costes de producción y el impacto negativo de condiciones climáticas desfavorables. El uso de métodos agrícolas más sostenibles, la disponibilidad de tecnologías para control biológico y el fomento de cooperativas han sido factores clave para elevar la productividad y la calidad del café.

El café representa uno de los pilares más importantes para la economía hondureña, al constituir una fuente significativa de empleo y divisas. Se estima que más de 100,000 familias dependen directamente de este rubro, muchas de ellas en zonas rurales donde las oportunidades laborales son limitadas. Además, el dinamismo del sector tiene un efecto multiplicador en actividades conexas como transporte, procesamiento, empaque y logística.

Desde el sector institucional, se han impulsado iniciativas para mejorar el proceso de exportación a través de la digitalización de trámites, certificaciones electrónicas y avances en los sistemas de trazabilidad. Estas medidas han facilitado una mayor eficiencia en la cadena logística, disminuyendo los tiempos y costos para los productores y exportadores.

A pesar de los buenos resultados obtenidos, la industria aún enfrenta desafíos significativos. La dependencia de los precios internacionales sigue siendo una debilidad estructural, al igual que la exposición al cambio climático, que podría afectar la estabilidad de las cosechas a mediano plazo. Además, es necesario continuar mejorando el acceso al financiamiento para los pequeños productores, muchos de los cuales no tienen el capital necesario para invertir en mejoras tecnológicas y en aumentar su resiliencia productiva.

Como reacción, varias entidades de productores de café y representantes del sector han sugerido aumentar el enfoque en el café especial y diferenciado, como método para lograr mayores ganancias. También se ha sugerido establecer un fondo de estabilización para ayudar a amortiguar las variaciones de precios en el mercado global.

La perspectiva para el cierre del año es optimista. Si las condiciones actuales se mantienen, Honduras podría cerrar la cosecha superando los 6 millones de quintales exportados, con una generación de divisas que podría superar los 1,200 millones de dólares. Este comportamiento consolidaría al país como uno de los principales exportadores de café en América Latina, y confirmaría el potencial del rubro como motor de crecimiento económico y desarrollo rural.